Los Estilos de Aprendizaje en la vida adulta

Los Estilos de Aprendizaje en la vida adulta
2 Marzo, 2017 LID

Los Estilos de Aprendizaje, concretamente, son las preferencias que tiene un individuo por determinadas tácticas que le permitirán asimilar mejor la información.

Es una teoría que despierta interés en las personas por una sencilla razón: buscan algo que les permita facilitarse la vida y ser más eficientes al mismo tiempo en el proceso de enseñanza-aprendizaje, es decir, saber que tengo un estilo de aprendizaje visual me permitirá aprender más fácil y retener mejor la información, con los estímulos adecuados. Es aquí donde conocer mi Estilo de Aprendizaje ha pasado de ser una herramienta útil en mi manera de adquirir información a ser una responsabilidad que recae en la persona o medio de enseñanza.

Es importante saber que aunque identifiques tu Estilo de Aprendizaje, lo que te permitirá explotar ese recurso, será tu capacidad de adecuar la información recibida a ese estilo, a pesar del formato que esté utilizando el medio de enseñanza, en especial en la etapa adulta.

Cuando hablamos de estilos de aprendizaje lo primero que nos viene a la mente son: visual, auditivo y kinestésico; sin embargo existe otros Estilos de Aprendizaje que se basan en la forma en la que una persona analiza la información.

El psicólogo norteamericano, David Kolb, desarrollo 4 Estilos de Aprendizaje basado en la genética, las experiencias de la vida y el entorno. Puedes elegir una teoría o seleccionar los elementos más funcionales para ti.

Acomodador: Necesitan de la experiencia concreta y activa, solucionan problemas conforme a ensayo y error. Tienen una predilección por experimentar.

Convergente: Su especialidad es poner en práctica ideas, prefieren las situaciones en las que hay una sola solución. Prefieren teorizar.

Divergente: Son buenos para organizar fragmentos de un todo coherente, son personas altamente creativas. Tienen una preferencia por la acción.

Asimilador: Son buenos para crear modelos teóricos y les gusta la aplicación práctica de la teoría. Tienen una preferencia por la reflexión.

Independientemente de cuáles sean tus preferencias para retener e interpretar mejor la información o tu Estilo de Aprendizaje, es importante que lo tengas claro para crear recursos que te permitan adaptar la información que estás recibiendo, sin importar el formato en el que lo recibas, al estilo más adecuado para ti. Adecuar los estímulos recibidos a tu Estilo de Aprendizaje te permitirá tener un aprendizaje activo de manera permanente.

Por: Ana Karina García Camarillo

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