Pensamiento Emprendedor: naces con él o lo desarrollas

Pensamiento Emprendedor: naces con él o lo desarrollas
24 Marzo, 2017 LID

No es un secreto que vivimos en una sociedad que está en constante cambio y actualización, las personas buscan adaptarse e involucrarse para seguir formando parte del cambio. Nadie quiere quedarse del otro lado de la brecha o en desventaja en la sociedad.
En medio de esta actualización, uno de los sectores que sin duda ha sido impactado es el laboral. Las nuevas tecnologías imponen nuevos retos y abren otras oportunidades para la población laboralmente activa.
El emprendimiento sin duda es parte de estos cambios que representa tanto retos como oportunidades a la sociedad. Si bien es cierto que a lo largo de la historia han existido una gran cantidad de emprendedores, también es importante considerar que en la actualidad es una oportunidad para todos, sin discriminar edad, sexo, nivel socioeconómico, preparación, etc. Existen muchas historias de éxito sobre personas de escasos recursos, muy jóvenes, mujeres, hombre, etc. todos ellos logrando construir empresas sólidas y exitosas.
Con el conocimiento de todas estas historias, hay una gran cantidad de personas con el anhelo de emprender, desafortunadamente para muchos permanece sólo como un sueño, ya que no se atreven a hacerlo realidad o no están dispuestos a hacer todo lo necesario para lograrlo.

Tener la actitud de vencer cualquier obstáculo y alcanzar lo que se propone, se fomenta desde pequeños. Por ejemplo hay personas que tienen la inquietud de vender desde una edad muy temprana, de forma innata o por imitación, pero es común que los padres enfaticen en los riesgos que esto puede conllevar en lugar de impulsarlos y permitirles la oportunidad, incluso de fallar si es necesario, para que ellos aprendan y desarrollen esta habilidad.
“Las mayores barreras para el éxito no son estructurales ni culturales, son mentales y emocionales.” Nacen, en gran medida, de los comentarios destructivos, que en algún momento, principalmente de la infancia, hicieron las personas más significativas y cercanas a la persona. Estos cometarios en muchos casos se convierten en creencias limitantes para la persona que las recibió, lo que le impide obtener mejores resultados.
Qué hacer para formar un pensamiento emprendedor:

  • Si desde corta edad muestran tener pensamiento emprendedor, impúlsalos siempre. Pon el foco de atención en los logros y en vencer los obstáculos, no en los obstáculos mismos. Evita a toda costa desanimarlo.
  • Si no muestra interés por emprender, te sugerimos crear espacios en los que desarrolle estas habilidades. Por ejemplo enséñale a detectar problemas en su entorno y crear soluciones, no tiene que ser muy complejo sólo adecuado a su edad.
  • Enséñale que para conseguir algo puede buscar muchas alternativas, hacer que las cosas sucedan y obtener lo que quiere con base en su esfuerzo.
  • Si quiere algo material, enséñale que puede vender algún producto o servicio, ya sea que quiera emprender o no, las ventas son útiles para el área en la que te desempeñes y desarrolla muchas habilidades.

Cómo desarrollar tu pensamiento emprendedor:

Si ya eres un adulto y observas que te faltan las habilidades necesarias para triunfar en el mundo del emprendimiento, también puedes hacer algo al respecto.

  • Detecta necesidades en tu entorno: ¿conoces productos que hacen tu vida mucho más sencilla? Es porque en algún momento alguien detecto un problema o complicación en su entorno y creo algo que hiciera ese proceso más fácil. Puedes observar a otros o pensar en aquellas complicaciones que tú enfrentas en la vida cotidiana.
  • Actúa: piénsalo así, aunque tomaras una clase teórica súper completa de cómo andar en bicicleta, para aprender a hacerlo forzosamente tendrías que subirte a una y seguramente habría caídas. Lo mismo pasa al emprender tus ideas, si no lo haces, aunque tu planeación sea perfecta y tengas las mejores ideas, no sería suficiente.
  • Haz un plan: acción sin planeación te puede costar mucho ensayo y error, planeación si acción te lleva a estancarte. Requieres de ambas partes para obtener mejores resultados: planeación y acción.
  • Ponle fecha límite: si quieres emprender y lo dejas en “algún día”, es probable que ese día nunca llegue. Ponle fecha límite y empieza con pequeños avances o grandes, eso lo decides tú. Pero toma en cuenta que mientras tú lo estás pensando otros ya lo están haciendo.
  • Rompe tus creencias: es probable que en tu mente ronden muchos miedos e ideas limitantes pero debes saber que está en ti romper con ello. Si quieres hacer las cosas buscaras alternativas si no, buscarás escusas.

Emprender es un camino en el que seguro enfrentarás grandes obstáculos, desde los mentales que aunque no son perceptibles a simple vista pueden afectar en mayor medida que el resto, hasta los económicos o la falta de oportunidades y fracasos que indudablemente se presentarán en el proceso. Recuerda que “los emprendedores siempre encuentran el modo”.

Por Ana Karina García Camarillo

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