El arte de inspirar

El arte de inspirar
4 Julio, 2017 LID
  1. Se auténtico y guíalos con el ejemplo

    Si pareces falso o poco sincero, no inspirarás a nadie. Tienes que generar la sensación de que crees en tus palabras y que tienes tu propio concepto de la vida. La mejor forma de ser auténtico y demostrar que algo te importa es haciendo que REALMENTE te importe. La mejor forma de inspirar a las personas es guiándolos con el ejemplo. Un líder que trabaja en conjunto es más inspirador que uno que solo se sienta detrás del escritorio, si eres participativo y apasionado lograrás conectarlos con tu visión.

  2. Deshazte de tu soberbia y mantén tu fuerza emocional

    Trata de no usarte siempre como punto de referencia de cómo se hace un buen trabajo. En lugar de ello, sé empático y ayuda a las personas a encontrar sus propias estrategias. Solo comparte tus experiencias si te lo piden. Nunca dejes que te vean enfurecerte, mantén la calma. Las personas se ponen nerviosas cuando asumen tareas difíciles y necesitan saber que alguien está en control de la situación. Si no puedes lidiar con la presión, ¿cómo podrían ellos?

  3. Espera su mejor rendimiento, hazlos crecer y rétalos

    No tengas expectativas bajas, sino todo lo contrario. No les faltes el respeto actuando como si creyeras que no pueden lograr nada. Espera grandes cosas pero no imposibles, eso los hará crecer. Es importante solo pedir cosas que puedan lograr, y suele ser mejor fijar expectativas que superen las metas que ya lograron anteriormente.

  4. Habla con la verdad y respétalos

    Al momento de imponer disciplina y fomentar la calidad en lo que hacen, exprésate con las palabras adecuadas en el momento oportuno, lo que propiciará un estado de apertura y respeto en la conversación.

  5. Reconoce los problemas y dales esperanza de una solución

    Si hay obstáculos, reconócelos. Identifica cuáles son y además debes identificar cómo puedes lidiar con ellos. Haz énfasis en el hecho de que pueden superarlos. Esto hará que confíen en que estás preparado. La forma en la que lo hagas dependerá de tu situación, sólo asegúrate de no dejar una sensación negativa.

  6. Sé su defensor, dales protagonismo y hazlos sentir orgullosos

    Asegúrate de que satisfagan sus necesidades y muéstrales que te importa su bienestar personal. Cuando hagan algo que merece ser reconocido, hazlo. Todo esto hace que quieran hacer más por ti, ya que saben que lucharás por ellos. Haz que se sientan orgullosos del producto que crean o del servicio que ofrecen, es mucho más probable que trabajen duro y se esfuercen por alcanzar la perfección cuando entiendan el sentido de su trabajo.

  7. Cumple tus promesas y muestra recompensas

    Cuando les prometes algo o les das un incentivo, no debes dar marcha atrás. Si no cumples con sus expectativas, sólo harás que duden de tus promesas futuras y es probable que no vuelvan a tomarse los incentivos con seriedad. Hazles sentir que brindar su ayuda también genera buenas cosas para ellos. No solo les indiques cuán bien se sentirán, háblales también de las recompensas materiales que recibirán.

  8. Incentiva su empatía

    Usa sus emociones para mostrarles por qué su ayuda es tan necesaria. Ponlos en el estado emocional de la persona que necesita ayuda. Sé lo más descriptivo posible, mientras más fácil sea para ellos imaginarlo, mayor será la probabilidad de que quieran ayudar.

  9. Escúchalos y simpatiza con ellos

    Una de las formas más productivas de ayudar a las personas es escuchándolas.  Escucha todas sus inquietudes y muéstrales que te importan. No los juzgues ni los avergüences. Simpatiza con ellos y hazles saber que comprendes que los errores que cometieron son errores humanos, ellos deben percibir que estás de su lado lo que provocará un ambiente agradable y relajado.

  10. Haz tu mejor esfuerzo

    Aborda todos los temas con buenas intenciones y pensamientos positivos. Busca generar admiración por tu determinación y por tu mejora continua. Enfócate en superar los problemas con una sonrisa silenciosa y toma las experiencias pasadas para hacerlo mejor la próxima vez. Son tus acciones lo que inspira a las personas, no tus palabras. Ten en cuenta cómo te inspiraron en el pasado y capitaliza aprendizajes. Trata de analizar a alguien que te inspiró para entender qué hizo y cómo podrías replicarlo.

Compartir ahoraPin on PinterestShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on TumblrEmail this to someone

0 Comentarios

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*